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El hábito de succión en la infancia

Como padre, es probable que hayas escuchado diversas opiniones sobre el uso del chupete en tu bebé. Si bien puede ofrecer consuelo, es importante conocer las posibles consecuencias, como la deformación de dientes por chupón o por chuparse el dedo. Este hábito solo suele generar problemas dentales si persiste más allá de los 24 meses de edad, ya que la presión constante y prolongada es lo que puede afectar el desarrollo dental. La buena noticia es que los dientes de los infantes tienen una gran capacidad de adaptación y pueden recolocarse si el hábito se identifica y se aborda a tiempo.

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Consecuencias del uso del chupete

El bebé succiona el chupete de manera similar a como lo hace al alimentarse, lo que le proporciona calma y satisfacción. Sin embargo, la deformación de dientes por chupón puede manifestarse de varias maneras: los dientes centrales inferiores tienden a inclinarse hacia adentro, mientras que los dientes superiores de la misma zona pueden separarse y sobresalir hacia afuera. Con el tiempo, los caninos pueden chocar, impidiendo que las arcadas superior e inferior cierren correctamente. Esta condición, conocida como mordida abierta, puede generar dificultades en la digestión de alimentos y problemas en la articulación temporomandibular (ATM). Además, la mecánica de succión del chupete puede alterar el alineamiento de los músculos faciales, resultando en una pérdida de paralelismo entre los dientes.

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Cómo eliminar el hábito del chupete

Para prevenir la deformación dental, es fundamental retirar el chupete antes de los dos años. Si te preguntas cómo lograrlo, aquí te dejamos algunas estrategias:

  • Identifica las señales: Ofrece una alternativa cuando tu hijo pida el chupete.
  • Evita endulzantes: No mojes el chupete en miel o azúcar, ya que esto puede causar caries y generar adicción.
  • Proceso gradual: Aborda el hábito en dos etapas: primero elimina su uso durante el día y luego, gradualmente, durante la noche.
  • Comunicación positiva: Evita los regaños o castigos. Explícale de forma sencilla por qué debe dejar el chupete, especialmente durante el día.
  • Rutinas y cuentos: Crea un ritual o cuéntale un cuento para ayudarlo a desprenderse del chupete por la noche. Explícale que es una etapa para crecer.
  • Higiene: No utilices chupones desgastados que puedan albergar hongos. Puedes sugerirle que elija otro juguete para que lo acompañe.

Es posible que, al dejar el chupete, el niño adopte el dedo como sustituto, o que el miedo a que chupe el dedo te lleve a introducir el chupete. En estos casos, la succión del dedo suele ser más difícil de abandonar y puede generar mayores problemas dentales.

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Dientes y la succión del dedo

Algunos bebés desarrollan el reflejo de succión del dedo incluso antes de nacer, como una forma de calmarse. Este reflejo se traslada a la alimentación, pero es importante que no se prolongue en exceso. La succión digital continuada, especialmente después de los dos años, sí representa un riesgo para la deformación de los dientes y el paladar. Hay niños que pueden mantener este hábito hasta los 5 o 6 años, lo que puede ocasionar mal oclusión y deformidades en la mordida.

La succión del dedo puede alterar la forma del propio dedo y, en la boca, los dientes tienden a adaptarse a la presión del dedo, creando un espacio. Esto puede resultar en dientes protruidos (volados hacia afuera) o separados, afectando la estética de la sonrisa.

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¿Cuándo buscar ayuda profesional?

Si eres adulto y aún presentas secuelas de estos hábitos, o si eres padre y observas que tu hijo, superando los dos años, muestra cambios o desmejoras en su dentadura debido a la succión del chupete o del dedo, es momento de consultar a un especialista. En Dentistas por Chile, te invitamos a agendar tu cita. Podemos evaluar la situación de tu hijo y ofrecerte un presupuesto para un tratamiento de ortodoncia adecuado, ayudando a corregir estas deformidades y asegurar una salud bucal óptima.