Recomendaciones de la OMS sobre el uso de mascarillas
En relación al avance del coronavirus, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha enfatizado la importancia de mantener una correcta higiene de manos y el uso de alcohol en gel. Inicialmente, el uso de mascarillas no se consideraba necesario para la población general que no presentara síntomas respiratorios, ya que no existía evidencia de su utilidad para proteger a personas sanas. La recomendación era reservarlas para quienes presentaran síntomas.
Mascarillas: ¿Protección o falso sentido de seguridad?
El comunicado de la OMS surgió ante el "miedo infundado" que llevaba a muchas personas a usar tapabocas como medida preventiva. Sin embargo, se advirtió que su uso generalizado podría generar el efecto contrario al deseado. El director de Salud de Estados Unidos, Jerome M. Adams, también hizo un llamado a la población para que dejara de comprar barbijos, señalando que su uso por parte del público general no era efectivo para prevenir contagios, pero sí ponía en riesgo al personal de la salud que los necesitaba para atender a pacientes enfermos.
Las medidas preventivas cotidianas, como quedarse en casa al estar enfermo y lavarse las manos, se destacaron como las formas más efectivas para protegerse y proteger a la comunidad, ayudando a retrasar la propagación de enfermedades respiratorias.
Aumento en las ventas de mascarillas y diferencias entre tipos
A pesar de las recomendaciones, se observó un incremento significativo en la venta de tapabocas a nivel mundial, incluyendo Uruguay, donde las farmacias reportaron ventas mensuales en tan solo tres días. Este aumento se manifestó en diversos tipos de mascarillas, desde las de tela hasta las N95 o FFP2 con válvula.
Es importante diferenciar:
- Mascarillas de tela: Son más económicas y protegen en un solo sentido, reteniendo partículas de quien las usa. Se utilizan comúnmente para prevenir la propagación de resfríos y gripe.
- Mascarillas N95 o FFP2: Cuentan con una válvula y un filtro de aire, ofreciendo protección en doble sentido. Filtran al menos el 95% de las partículas en suspensión y están diseñadas principalmente para el personal de la salud.

