La resina para dientes es el material más utilizado en la obturación dental, ya que se adapta al color natural del diente y permite resultados discretos y duraderos.
Es una alternativa eficaz tanto en dientes anteriores como posteriores.

El cambio de amalgama por resina es un procedimiento frecuente en pacientes que tienen antiguas tapaduras negras y desean mejorar tanto la salud como la estética de sus dientes.
Estas amalgamas metálicas pueden deteriorarse con el tiempo, provocar filtraciones, generar sensibilidad o afectar la apariencia dental. Además, al no adherirse al diente, pueden debilitar la estructura dental con los años.
Al reemplazarlas por resina dental, se logra una restauración más natural, estética y compatible con el color del diente. La resina se adhiere directamente a la pieza dental, permitiendo una mejor adaptación, sellado y conservación del tejido sano.

En pacientes con bruxismo o hábito de rechinar los dientes, las restauraciones pueden desgastarse con mayor rapidez, por lo que el dentista puede indicar medidas de protección adicionales, tal como explica el Instituto Nacional de Investigación Dental (NIDCR).
En casos donde el daño dental es mayor, puede ser necesario reforzar el diente con coronas dentales para protegerlo a largo plazo.
Por este motivo, el valor se informa tras la evaluación clínica, comenzando desde $45.000.